domingo, 28 de marzo de 2010

Preludio

¡No tenemos con quien ir!¿Sabes con quién estás hablando? Problema arreglado y casa para hacer previos solucionado sin mucha maroma. Corrian las 8 de la noche y aun no llegabas; me bañaba compulsivamente para quitar los nervios a punta de agua fría pero todo era lo mismo, yo nervioso y tu que no llegabas ¡Llegaste! Vamos a la casa de peligro a empezar la noche peligrosa.
Años que no las veía y verdaderamente me intrigaba saber que era de ellas, perdoname por ignorarte un poco en la noche que era tuya por derecho. Vodka iba y venia, mi cabeza caia y mis piernas corrian. Taxi. Cola. DNI. Vip. Puerta. Entramos y ¡oh sorpresa! teníamos espacio para bailar y no cocinarnos a fuergo lento en ese cuadraro magico que era testigo de todo. Ellos hacian su fiesta y nosotros la nuestra, jugando a conocernos, jugando a bailar, jugando con miradas, jugando con sujetadas, jugando con piruetas suicidas. Seguimos así, ellos por alla y nosotros por aca. No salía el rosquetón, salían fantoches a llenar su espacio mientras que el -seguramente chupaba o aplicaba- saliera. Salió por fin, luego del gordo y el flaco, era por quien estabamos ahí y era por quien estabas rompiendo reglas. Cantaba todas las cosas que yo quería decirte pero no prestabas atención a ellas, no las comprendías, ¿no las ves? Moría cada vez que agarrabas mi nuca para decirme algo en el oído, moría por besarte -no lo hacía por miedo aunque el mundo debió detenerse en ese instante solo por un segundo ... solo uno- moría cada vez que sentía tu cuerpo junto al mio. Ya se que pensaras que estoy loco, que estoy soñando, que estoy mal; pero recuerda que te enseñe a no romper sueños hermosos, recuerda que son las cosas pequeñas las que nos hacen saltar de emoción. Terminó preciso, con las canciones justas y las emociones necesarias. Te regalo una rosa aunque debieron ser millones para competir con tus labios. Te vas en un taxi, te vas y no puedo seguire, te vas y es hora de que yo vuela a la realidad.

2 comentarios: